domingo, 16 de marzo de 2014

"CONOCER HACIENDO", EN TRABAJO SOCIAL COMUNITARIO.La Investigacion Construccionista

 “CONOCER HACIENDO” EN TRABAJO SOCIAL COMUNITARIO
La investigación construccionista

Mg. Víctor Hugo Mamaní
Jujuy, Diciembre 2013





I.
En numerosas oportunidades me preguntan sobre el proceso de “conocer haciendo”  en el trabajo comunitario y el andamiaje teórico que lo sustenta. En primer lugar les digo que este planteo surge de poner en cuestionamiento la forma clásica o tradicional de conocer, o mejor dicho del proceso investigativo propuesto por el paradigma clásico dominante. Este paradigma clásico o tradicional  se busca “…postulados universalmente válidos, que traducidos en principios, leyes o reglas, dieran cuenta de la vida humana en general. El sujeto investigador o científico se acerca a una realidad que tiene una única perspectiva o mirada posible, realidad que es externa y autónoma, que el investigador debe descubrir  o poner en evidencia a través de la aplicación de un método riguroso y estricto. El sujeto investigador debe concebirse como un sujeto neutro, de afuera, que se acerca a la realidad tal cual esta es, y busca obtener de ella; un conocimiento verdadero y válido que se sustentan en el dominio preciso de los lineamientos metodológicos, para obtener un conocimiento que se califica de objetivo”  (Perdomo Giraldo, 2002, p. 2)

II
Desde los años 50, frente al paradigma clásico se pronunciaron múltiples movimientos científicos, algunos de las ciencias humanas y otros ajenos a dicho campo, proponiendo intereses interpretativos-comprensivos  de los ámbitos humanos, dando lugar a paradigmas emergentes y alternativos, produciendo una ruptura con la tradicional forma de acceder y lograr  conocimiento. Es decir que plantean formas alternativas de concebir al sujeto, el conocimiento, la realidad (como objeto de conocimiento)
Ontológicamente se plantea que la realidad no es única e invariable, sino que es diversa, variable, dinámica y múltiple, de modo que sobre ella no es posible lograr un conocimiento último ni definitivo. Cambia la concepción del objeto, no se pretende establecer leyes universales, ni seguir atados a “la verdad única ni un único método”. Se plantea desde estos paradigmas emergentes, que  el conocimiento  es producto de la interacción que hace el sujeto constructor (significador) de la realidad,  ser subjetivo, sujeto cultural, heredero y hacedor de cultura,  inmerso en una red de relaciones (y por ende de significaciones)  Sujeto que conoce según las  huellas  de su propio contexto sociocultural, que impregnan su concepción de la realidad (variable, multicausada y abierta a interpretaciones)

III
Desde este marco general, adherimos progresivamente a los estudios hermenéuticos, etnográficos, constructivistas y construccionistas de las ciencias del hombre. Adoptamos  estrategias metodológicas más flexibles y dinámicas, en sintonía con las realidades urbanas o rurales que habitamos en nuestro ejercicio profesional. Aquí cobra mucha importancia-preponderancia- la experiencia del sujeto investigador-científico, la propia subjetividad, la cultura. Los lineamientos investigativos que propone este paradigma emergente y en especial el construccionismo social, podrían citarse de esta manera:
-          No se trata de abandonar los tradicionales métodos de investigación, sino darle nuevas significaciones.
-          El insumo fundamental es el lenguaje significado en las interacciones contextualizadas (lenguaje-significado-interacciones en contexto)
-          En la medida que se exploren nuevos métodos de investigación, se transforman las comprensiones teóricas.
-          La experiencia del investigador es un recurso fundamental para el proceso.
-          Más allá de los métodos cualitativos de investigación, se propone un desdibujamiento de las fronteras entre el arte y la ciencia (de este modo, se usan cartas, pinturas, poesía, música, fotografías, etc. como recursos válidos en el proceso de conocer)
Así nos adentramos a la investigación construccionista, desde donde se plantean tres vías de escape al paradigma dominante:
-De la razón-conocimiento individual a la comunidad retórica (constructora de significados).
-De la objetividad a la realidad socialmente construida (subjetividad)
-Del lenguaje como representación de la realidad o reflejo verdadero a la pragmática del lenguaje.
Asumimos desde el construccionismo -en el proceso investigativo- una postura crítica, acudimos al recurso y uso de metodologías narrativas, llevar a cabo recuperaciones “polifónicas” y establecer nuevos procesos de investigación, como por ejemplo “la colaboración investigativa”.

IV
En una de nuestras experiencias comunitarias con la Lic. Mirtha Alarcón (Mamaní, 2009, p.134) desplegamos acciones investigativas  cooperativas, colaborativas, compartidas con la vecindad. Dicha investigación permitió al equipo y a la vecindad compartir la búsqueda de los “motivos que llevan a las madres del Barrio La Esperanza a no concurrir a los centros de salud para el control de embarazo, del recién nacido, vacunas, control de talla y peso de sus hijos” En dicho proceso, la construcción de conocimiento es compartida y producto de la interacción comprometida-intersubjetiva entre sujetos investigados e investigadores.
En otras experiencias, desplegamos acciones colaborativas en instituciones académicas y organizaciones comunitarias de base; comedores comunitario, copas de leche, roperos comunitarios, creando situaciones conversacionales desde donde podíamos acceder al conocimiento de situaciones barriales, personales y familiares, desde el nudo relacional y desde las propias significaciones de la gente y mediados por la relación de confianza construida. (Chavez y Nuñez, 2007, Flores y otros, 2010, Mamaní y Otros, 2012, Mamaní y  Vilte 2013)
En un artículo de nuestra autoría, publicado por la revista “Confluencia” del Colegio de Profesionales de Trabajo Social de Córdoba (2005), escribimos que este nuevo posicionamiento exige elaborar el duelo de perder la creencia nociva de nuestra supuesta superioridad, y también exige habitar verdaderos espacios y tiempos interculturales. Proponemos construcciones compartidas tanto para conocer como para intervenir. Juntos, no desde un vínculo jerárquico, no desde arriba hacia abajo. No somos unos genios frente a quienes no poseen saberes, ni maestros frente a alumnos, no somos quienes sabemos frente a quienes no saben, ni quienes tienen frente a quienes no tienen. Consideramos que desde este posicionamiento metodológico, donde interactúan los aportes de todos, compartiendo búsquedas, las posibilidades de crecer en comunidad y profesionalmente, se multiplican.
En muchos casos nos dijeron  que prestamos más atención a sus problemas, y digo que es solo porque suponemos o creemos en el mandato que una institución nos imprime: vamos a educarlos, a enseñarles, a promoverlos, a organizarlos a emanciparlos, entre otras cosas. Ello acontece, porque suponemos que nosotros tenemos capitalizados ciertos conocimientos y algunas experiencias profesionales que ellos no, quizás esa sea nuestra única ventaja, la de ellos es que saben  de su contexto, de su vida cotidiana, de sus problemas, mucho más que nosotros.
Posicionarnos desde una investigación colaborativa en y desde las prácticas sociales de los sectores populares, desde un genuino interés social en un proceso honesto y transparente de inserción comunitaria, significa tomar un camino que no tiene retorno. Dejamos atrás un pseudo-status y los privilegios de elite que supone una profesión que muchas veces considera su título profesional como un título de nobleza, y no lo contemplan como un título de servicio.[1]
“Camino lento, paciente, metódico que nos conduciría tierra adentro del continente, hacia dimensiones desvalorizadas o negadas de nuestro inconsciente. No es otra cosa que volver a hacernos pueblo” (Bertucelli, 1988)

V
De este modo, se desafía y destituye la pretensión de lograr valoraciones neutrales, dado que las teorías y métodos, la vida misma  se encuentran atravesados por condiciones éticas, ideológicas, culturales en una interdependencia que es inherente a las formas sociales.
Las metodologías narrativas- conversacionales tienen un papel importante pues se asume, que la investigación de los sujetos solo es posible en cuanto sean ellos quienes narren su propia historia o hablen ellos mismos de sus problemas y diseñen soluciones, lo que permite que por medio de los sujetos mismos, por medio de la interacción, el investigador se haga partícipe de las prácticas socio-culturales, de los procesos sociales y culturales que pretende comprender. La narración no solo implica, entonces un sujeto reconstructor de su realidad, sino una co-construcción, un acompañamiento que se produce en el intercambio conversacional y que da cuenta de la forma misma como se disponen las relaciones e interacciones en cada contexto, a partir de lo que ocurre entre investigador  e investigado.
De allí que las metodologías concretas, así como sus herramientas e instrumentos, sean múltiples y muy variadas, incluyendo relatos autobiográficos, usos de voces de varios participantes, la selección de fragmentos de discursos y o conversaciones, reconstrucción histórico narrativa, etnografías, fotografías,  entre otros. El construccionismo propone estrategias de conocimientos alternativos al clásico y tradicional (experimentales de carácter estadístico) pues su verdadero valor se encuentra  en el modo, como las narraciones de los sujetos diferenciadas y comprendidas en espacios-tiempos particulares, dan cuenta de las relaciones entre significado y cultura, revelando complejas variedades relacionales (patrones de interacción) simbólicas, axiológicas, abandonando la idea de una cultura homogénea.
Desde el construccionismo se privilegia lo múltiple, lo variado, lo diverso, formas de exploración que permitan emerger el coro de voces que  presentan diversas versiones de la realidad y donde lo singular adquiere un nuevo valor, voces que incluyen la voz misma del investigador en un papel que no sólo le implica presentar los resultados de los sujetos investigados, sino también asumir su propia versión como perspectiva enriquecedora de la realidad estudiada. De este modo el investigador ejercita “presencia plena” (Bertucelli, 2006) hace presencia en la experiencia vivida, gracias a entrevistas, conversaciones, observaciones participantes, que a su vez buscan recoger voces de los involucrados, señalando de manera importante las relaciones tejidas entre ellos a través de la interacción.
En el capítulo 4 “la investigación  como práctica construccionista” del texto “Reflexiones sobre la construcción social” Mary y Kenneth Gergen( 2011) proponen con mucha claridad la reconstrucción de las prácticas de conocimiento, alterar o trasvasar las fronteras disciplinares, investigar lo útil y lo que tiene valor, fomentar métodos múltiples y ampliar las formas de expresión, incursionando en cambios sociales a través de la fotografía, narraciones del yo, estudios literarios y sobre el discurso, invitan a las aventuras etnográficas desde etnografías colaborativa y autoetnografías, y finalmente incursionan la investigación acción en acción.
Desde una ética-política construccionista, se busca recoger no solo discursos dominantes-oficiales sino también los discursos subalternos, a través de la expresión de ambivalencias, emociones, ideologías o marcos axiológicos presentes, dando lugar a lo que Potter (1998) señala como  dar voz a grupos minoritarios o ignorados por la sociedad.
Desde este planteo buscamos lograr lo que Gergen denomina “la colaboración investigativa”, donde se requiere el protagonismo de sujetos investigadores e investigados en una acción conjunta, compartida, colaborativa, ofreciendo la oportunidad de enriquecer los procesos a través de la apertura a interpretaciones en varios sentidos, gracias  al recupero de las diversas versiones de los sujetos, según sus percepciones, relaciones, conversaciones cotidianas, sean mantenidas de manera rigurosa en sus contextos y momentos histórico específicos, sin lugar a anacronismos.
Así dice Gergen (1999) las ciencias deben funcionar al modo del arte, esto es, partiendo del supuesto fundamental de que son, en sí, versiones del mundo, formas de la realidad, que se acogen a movimientos, tendencias, estrategias, propias de cada época y que al estilo de la literatura, solo cuentan una vez más las historias de los hombres en distintos momentos de sus vidas y de la historia cultural misma, dando lugar a nuevos modos de narrarnos y por ende, de pensarnos a nosotros mismos.
Concluyendo esta reflexión, el proceso de “conocer-haciendo” pone enfásis en el protagonismo compartido sujeto investigador-sujeto investigado, en un interjuego cambiante de posiciones, énfasis especial en los relatos, las narraciones, los discursos que circulan en las prácticas sociales, en la interacción, que permiten en primera instancia autocomprensiones, y al mismo tiempo heterocomprensiones del ámbito vital en el cual se desenvuelven las relaciones y los coeficientes éticos, políticos, sociales y culturales que las atraviesan.
El compromiso  que proponemos desde la investigación colaborativa, desde el proceso de “conocer mientras se hace con la gente”, siguiendo su dinámica interaccional, compartiendo sus prácticas sociales y culturales, es reconstruir las historias de las personas según ellos comprenden y viven sus vidas y problemas, así como de captar el significado que adquieren estas historias en el marco cultural general, en que se generan estos discursos y prácticas socio-culturales.



Bibliografía Utilizada
GIRALDO PERDOMO, María (2002)Socioconstruccionismo y Cultura. Relaciones, Lenguaje y Construcción Cultural”
GARCÍA-BORES, Josep (2000) “Paisajes de la Psicología Cultural”,  Anuario de Psicología, Vol.31, Nro.4. Universita de Barcelona.
CRESPO, I y Otros (1994) “Derecho a la propia cultura: universalidad de valores o sesgo de la cultura dominante”, Revista Infancia y Sociedad, Vol.27/28. Universidad Autónoma de Barcelona.
GERGEN Mary y GERGEN Kenneth (2011) “Reflexiones sobre la construcción social”, Paidos, Bs As.
Gergen, Kenneth J., (1999)Realidades y relaciones. Aproximaciones a la construcción social”, Barcelona, Paidós, pág.263.
MAMANÍ Víctor Hugo (2005)”Por un Trabajo Social que respete la Diversidad Cultural. Del Barrio La Esperanza a la esperanza de un Barrio”, Revista Confluencia, Colegio de Profesionales de Servicio Social de Córdoba.
MAMANI, Víctor Hugo (2009)En red-ando salud y calidad de vida, Lumen Humanitas.Bs As.
CHAVEZ, Cecilia y NUÑEZ, Macarena (2007) “Trabajo Grupal con niñ@s. Resiliencia y Salud Integral”,  Estudio Jakasiña, Jujuy.
MAMANI Víctor Hugo  (2012) “Reconstruyendo identidad cultura. Un enfoque construccionista. Discursos y Prácticas Culturales de la Cosmovisión Andina en Estudiantes de Trabajo Social - Jujuy”. En MARTINEZ, Silvana (2012) CONTEXTOS Y PRÁCTICAS DE TRABAJO SOCIAL. Editora La Hendija. Paraná. (2012)
MAMANÍ Víctor Hugo y  VILTE, Araceli (2013) ¿DE DONDE SOS? La narración del Yo en la Investigación Construccionista. VIII JORNADAS NACIONALES DE TRABAJO SOCIAL. Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales (FHyCS) Universidad Nacional de Jujuy-Año 2013
18,19 y 20 de Setiembre, 2013.San Salvador de Jujuy
FLORES, Melina, SORUCO, Lorena (2010)”Proyecto Tinkus.Redes e interculturalidad. El Socioconstruccionismo en Problemas de Niñez, Adolescencia y Familia”. Centro de Estudios jakasiña-Municipalidad de S.S. de Jujuy. Dirección de Salud mental.Jujuy.




[1] “El drama de toda clase media urbana que posee un titulito, una maestría, es que tiene terror, como diría Kusch de ser fagocitado por la cultura popular. No se trata de fusionarse con la cultura popular, dicen. A ello decimos; ¿quién les dijo que aquí en este tipo de relación intercultural puede haber fusión? Porque además la palabra fusión no existe en Ciencias Sociales. No pueden fusionarse dos seres humanos, dos culturas. Utilizan una analogía inadecuada, la fusión no existe. Ponen la noción de fusión como escudo, advertencia para defenderse del miedo a ser tragados por el otro, la cultura popular, - y perder su status profesional- En Revista Silabario. Universidad Nacional de Córdoba (2006) Entrevista a Sebastián Bertucelli.

jueves, 28 de noviembre de 2013

CARTA A MI AMADA HIJA EN EL DÍA DE SU CUMPLEAÑOS

BELÉN


Muchas felicidades por tu CUMPLEAÑOS NÚMERO TRECE, es la primera vez que me atrevo a escribirte y espero que no te moleste que sea por este medio. Aunque mis tiempos y ritmos de trabajo, no me permiten hacer un alto y reflexionar, hoy la vida cotidiana me dejo un tiempito para pensarte, recordarte y emocionarme sabiendo que existes en mi vida y que hoy es tu cumpleaños. Aunque no creas hoy es una hermosa fecha para mí también y seguramente para tu madre, pues desde que llegaste a nuestras vidas, ya nada fue igual. Nos cambiaste la vida, hija.

 Te amo mucho y jamás dejaré de hacerlo. Días atrás revisando mi cámara miré las fotos que la vez pasada elegimos para tu tarea escolar ¿recuerdas? y verte crecer en esa línea del tiempo, me llenó de emoción, -hasta dejé escapar lágrimas. 
Me siento muy dichoso y orgulloso de que seas nuestra hija, mi hija, pues eres una persona, una “jovencita” muy importante, muy valiosa. Recuerda que siempre cuentas con mi apoyo para lo que desees y necesites. Tus tristezas y dolores son los míos, tus sueños son mis sueños y tus alegrías son mis alegrías. Te agradezco por enseñarme a ser padre. Te escribí en otro mensaje, que no se estudia para ser padres, aprendemos a serlo, con nuestros hijos. Gracias por ser tan sensible, dulce y tierna, tan temperamental, gracias por brindarme tu ayuda en algunas ocasiones y por ser tan responsable a tu corta edad. Dios me bendijo grandemente y –QUIZAS SIN MERECERLO-al enviarme a una niña tan maravillosa, espero que te dé muchos años más en este mundo. Te amo mucho, recuérdalo siempre. TU PAPA.

domingo, 27 de octubre de 2013




3ER ENCUENTRO PROVINCIAL DE MADRES EN LUCHA CONTRA LAS ADICCIONES
23 Y 24 DE OCTUBRE 2013- JUJUY-ARGENTINA

SOCIOTERAPIA Y ADICCIONES.La mutua elección en el vínculo terapéutico

ENCUENTRO PROVINCIAL DE MADRES EN LUCHA CONTRA LAS ADICCIONES
“Embarrándonos de Compromiso”
23 y 24 de Octubre 2013 - Salón U.P.C.N - Jujuy-Argentina

Socioterapia y Adicciones - Reflexiones sobre la mutua elección  en el vínculo terapéutico”

Víctor Hugo MAMANI[1]

1.     Introducción
El presente trabajo intenta integrar aprendizajes y experiencias de trabajo  en el abordaje terapéutico a las adicciones tanto en Comunidad Terapéutica, Casas de Admisión o Centros de Día, (instituciones públicas y privadas, OSC) en donde los programas terapéuticos contienen una instancia de admisión; entendiéndola como un momento de recepción, de acogida, de “salvataje” de alguien que sufre con el problema de las adicciones. Este recibimiento implica un ámbito  cálido, poseedor de una atmósfera que priorice mensajes verbales y de aquellos que no se motorizan con la boca sino poniendo “el cuerpo”; requiere serenidad, música, confluencia, sintonía, abrazo, firmeza, equilibrio ambiental en la proximidad. En síntesis una enorme dosis de humanidad y profesionalidad, que permita desplegar una invitación a dejar escapar en el usuario, su primer SI, que incluye o debería incluir el involucramiento de su sistema familiar. De modo que iniciemos juntos un camino de re-construcción, de reparación, crecimiento y de re-inserción social.
Se trata de un ámbito abierto al mundo, a diferencia de entenderlo como un “campus” cerrado para un grupo de exploradores de lo interior… La admisión se constituye en un campus de primera integración al tratamiento, del joven que decide cambiar su vida, iniciando un lento camino hacia adelante y hacia arriba en su relación consigo mismo y los otros.
La admisión es un tiempo y un espacio para conversaciones transformantes,  en el cual el joven tiene la oportunidad de tomar decisiones diferentes de las que venía tomando, en su recorrido vital. La admisión es un espacio compartido con jóvenes que comparten una similar situación existencial, encuentro con otros generando la experiencia de caminar juntos con  Operadores Socioterapéuticos, con profesionales tradicionales y con familias.
La admisión posibilita o debería posibilitar la construcción del sentido de pertenencia, que contribuya a un reconocimiento tenido como clave en el intento de recuperación del joven: el advenimiento de su propia responsabilidad y protagonismo en el tratamiento. La admisión puede entenderse en un marco residencial o no residencial.
La admisión ofrece un sistema relacional terapéutico- conversaciones educativas, una serie de experiencias terapéuticas-educativas vivenciando recursos técnicos que le ofrecen también la posibilidad de ayudar y ser ayudado, ayudarse ayudando, un proceso terapéutico colaborativo. La admisión debería irradiar  la alegría de vivir, la fuerza y el coraje de iniciar una nueva trayectoria vital. No debemos olvidar que la admisión se constituye un sistema relacional donde residentes, operadores, profesionales deben estar en condiciones personales y profesionales de irradiar esa alegría de vivir, fuerza y coraje.
La admisión, espacio, tiempo, construcción relacional que se torna terapéutica en cuanto contribuye al mejoramiento de la estabilidad interior de los jóvenes que ingresan al sistema relacional de referencia. Ello a través  de experiencias conversacionales, de aprendizajes lentos, progresivos, procesuales sobre lo comportamental y el mundo de los valores.
En el sistema interaccional de la admisión ponemos en juego instrumentos que facilitan al joven “darse cuenta” de su propia situación en un “aquí y ahora” comenzando de alguna manera y esencialmente su TERAPIA, lo cual significa que las operaciones grupales  y las intervenciones individuales  de los operadores de Admisión tienen su dirección y sentido en el marco de una PEDAGOGIA TERAPEUTICA.

2.      ¿Qué entiendo por  mutua elección en el vínculo terapéutico?
Elegí ser Trabajador Social y  me formé como Socioterapeuta en Tóxicodependencias, entre otras especializaciones que fui adquiriendo en mi formación profesional. A partir de esa formación inicial elegí esta manera de crecer y digo que los usuarios de mis servicios profesionales tanto en instituciones públicas, privadas, OSC  fueron y son los motores de crecimientos compartidos: el suyo y el mío.
Cuando por diferentes formas y vías,  se produce el encuentro entre un usuario o futuro residente de comunidad terapéutica o centro de día y yo, considero necesario e importante mencionar y dejar claro – entre otras cosas- la importancia que tiene para mí lo que Jorge Bucay denomina la doble elección  en el vínculo terapéutico. Esto  quiere decir que no se trata de una aceptación o una recepción fría que a modo de trámite o protocolo  debe llenar un formulario con información necesaria para la institución. Sino que debo re-pensarla como un momento de encuentro y aceptación mutua, de admisión mutua si se quiere. Que no solo él debe elegirme como su terapeuta o acompañante sino que  yo también transitaré un proceso de elección, es decir que yo también  lo elegiré a él – o no- como usuario de mis servicios terapéuticos-pedagógicos, o el programa que represento.
En general esta elección la hago en forma intuitiva y en algunos casos la re-pienso o me re-pienso en dicho proceso terapéutico. En algunos casos, simplemente siento que puedo  y quiero ayudarlo, me gusta la idea de acompañarlo en sus nuevas construcciones existenciales y asumo el desafío. El y su circunstancia, despiertan mi interés. A partir de la doble elección que solemos hacer en dos o tres conversaciones, comenzamos a trabajar colaborativamente JUNTOS
Entonces aquí se construye un vínculo no jerárquico, pues yo no soy un genio que tiene, que puede y quiere frente a un tonto  que no quiere, no tiene ni puede. No soy  alguien que todo lo puede frente a quien nada puede hacer. Solamente considero que somos dos personas con distintas historias de vida y experiencia culturales, que construimos históricamente distintas maneras de ser, de pensar,  de sentir, de hacer.
Claro que por las características de la situación que lo trae a consulta,  y la relación colaborativa que le propongo, seguramente le prestamos mucha atención a su problemática personal más que a la mía, pero esto es debido a que suponemos que hay una  cantidad de cosas que yo tengo estudiadas, vistas y experiencias de trabajo capitalizadas. Creo que hasta cierto punto, esa es mi única ventaja. La ventaja de él o ella,  es que sin ninguna duda sabe mucho más de sus problemas que yo. De allí que el aporte de ambos en una nueva construcción colaborativa, las posibilidades de cambio y crecimiento se incrementan, se multiplican, se expanden. No solo las del joven o adolescente que llega a consulta, de los grupos en que participa, sino también las mías.
Cualquier construcción relacional con el otro, cualquier conexión con el otro desde nuestros aspectos “saludables” me enriquece en sí mismo y más aún cuando puedo dar de mí, de mi persona y mi formación profesional. Suena paradójico enriquecerse dando y no acumulando, y sin embargo lo concibo así. Sucede que desde la experiencia, cuando doy mi tiempo, mi escucha, mi comprensión, expongo mis narrativas, mis interpretaciones, mis sugerencias, me brindo, ofrezco, y el acto de recibir del otro es vivido por mí como una entrega  también  de su parte… Del mismo modo, me entrego al otro cuando recibo lo que me da: su tiempo, su escucha, su narrativa, sus interpretaciones del mundo y lo que le pasa,  su historia, etc.
Es así que desde mi profesión, me enriquezco permanentemente. En esta relación que propongo y que trabajo, encuentro que lo terapéutico-pedagógico no es solamente  una interpretación del pasado, tampoco una medicación justa, ni un consejo “sano” presentado como verdad. Lo único terapéutico-pedagógico es el vínculo construido entre ambos. Eric Berne lo define como un «compromiso bilateral explícito de seguir una línea de acción bien definida» (Berne, 1983)
El contrato terapéutico tal vez sea la manifestación humanista más precisa y contundente de la psicoterapia transaccional. Sin la construcción de un contrato o acuerdo de trabajo terapéutico, podemos dudar que la actividad terapéutica pueda encuadrarse en el ámbito transaccional. Un contrato terapéutico es un acuerdo, consentido entre el facilitador o terapeuta y el usuario de su servicio. La misión es propiciar el cambio de conducta del cliente, directa o medialmente. En tanto que es acuerdo, ha de estar expreso (verbal o escrito) y referido a los objetivos, etapas y condiciones del tratamiento.



3.      Construyendo una relación significativa
La experiencia de trabajo en adicciones con personas privadas de libertad me permitió descubrir que cuando mas auténtico puedo ser en la relación, mayores posibilidades tengo de éxito en procesos pedagógicos y terapéuticos. Esto significa que identifico mis sentimientos frente a ese otro, y no ofrezco una fachada externa, no la “careteo”. Ser auténtico implica también la voluntad de ser y expresarme, a través de mis palabras y mi conducta, expresar los diversos sentimientos y actitudes que existen en mi, respecto al usuario y su problema. Esta es la manera que aprendí, de construir una relación que sea auténtica, condición que reviste fundamental importancia en los procesos que hoy nos convocan. Solo mostrándome tal cual soy, puedo lograr que la otra persona se busque exitosamente en su propia autenticidad.
Cuando mayor sea la aceptación y el agrado que experimento hacia un sujeto y su problema de adicciones, más efectiva resultara la relación que estamos construyendo. Aceptarlo significa un cálido respeto hacia él como persona y su familia, y su problema. Una persona de mérito propio e incondicional, es decir, como sujeto valioso independientemente de su condición, conducta o sentimientos. La aceptación  también significa el respeto y agrado que siento hacia él como persona distinta, el deseo de que posea sus propios sentimientos, la aceptación y el respeto por todas sus actitudes que ha sostenido en el pasado. Esta aceptación de cada uno de los aspectos de la otra persona le brinda calidez y seguridad en nuestra relación; esto es fundamental, puesto que la seguridad de agradar al otro y ser valorado como persona parece constituir un elemento de gran importancia en una relación de ayuda.
También encuentro la relación significativa en la medida que siento un deseo constante de comprender; una sensible empatía con cada uno de los sentimientos y expresiones del cliente tal como se le aparecen en ese momento. La aceptación no significa nada si no implica comprensión empática. Solo cuando comprendo los sentimientos y pensamientos que el cliente le parecen horribles, débiles, sentimentales o extraños y cuando alcanzo a verlos tal como él los ve y aceptarlo con ellos, se siente realmente libre de explorar los rincones ocultos y los vericuetos de su vivencia más íntima y a menudo olvidada. Esta libertad es una condición importante en la relación. Se trata de la libertad  de explorarse a sí mismo tanto en el nivel consciente como inconsciente, tan rápidamente como sea posible embarcarse en esta peligrosa búsqueda. El cliente también debe sentirse libre de toda evaluación moral o diagnóstica, puesto que  mi juicio, las evaluaciones de este tipo son siempre amenazadoras.
Otra gran característica que nos enseñó Carl Rogers es una especie de transparencia que pone de manifiesto los verdaderos sentimientos del terapeuta, por la aceptación de la otra persona como individuo diferente y valioso de su propio derecho y por una profunda comprensión empática que me permite observar su propio mundo tal como él lo ve. Una vez logradas estas condiciones, me convierto en compañero de mi propio usuario en el transcurso de la aterradora búsqueda de sí mismo que ya se siente capaz de emprender.
Claro, no siempre puedo lograr este tipo de relación. A veces, aún cuando crea haberla alcanzado en mí, el cliente puede estar demasiado atemorizado (cerrado-encerrado en su coraza, en su armadura) como para percibir lo que se le ofrece. Sin embargo, podría afirmar que cuando soy capaz de adoptar la actitud que acabo de describir y cuando la otra persona puede también experimentarla en alguna medida, invariablemente surgirán el cambio y el desarrollo personal constructivo.
En cuanto a la motivación al cambio, durante la construcción y logro de  la relación significativa en la admisión, el sujeto va descubriendo sus capacidades  para ser protagonista de su propio desarrollo, avanza progresivamente en la construcción y sostén de su propia madurez, en palabras de Carl Rogers.
En un ambiente psicológico adecuado, esta tendencia puede expresarse libremente, y deja de  ser una potencialidad para convertirse en algo real. Esta tendencia  se pone de manifiesto en la capacidad de sujeto para comprender aquellos aspectos de su vida y de sí mismo que le provocan dolor, angustia, insatisfacción; tal comprensión se extiende más allá de su conocimiento consciente de sí mismo, para alcanzar  aquellas experiencias que han quedado ocultas a causa de su naturaleza amenazadora. También se expresa en su tendencia de re-organizar su personalidad y su relación con la vida de acuerdo con patrones considerados más adecuados y aceptados. Cualquiera que sea el nombre que le asignemos- tendencia al crecimiento personal, impulso a la autorrealización o tendencia direccional progresiva, rehabilitación , reinserción - ella constituye el móvil de la vida y representa en última instancia, el factor del que depende toda psicoterapia. No es sino el impulso que se manifiesta en toda vida orgánica y humana- de expansión, extensión, autonomía, desarrollo, maduración,- la tendencia a expresar y actualizar todas las capacidades del organismo, en la medida en que tal actualización aumenta el valor del organismo o del sí mismo. Esta tendencia puede hallarse encubierta por múltiples defensas psicológicas sólidamente sedimentadas. Puede permanecer oculta bajo elaboradas fachadas que nieguen su existencia, sin embargo, opino que existe en todos los individuos y solo espera condiciones adecuadas para liberarse.
Intenté describir la relación que constituye la base de toda  modificación constructiva de la personalidad, (del yo) de señalar el tipo particular de capacidad del individuo aporta a esta relación. En una relación como la descripta, el sujeto reorganizara su personalidad, tanto en el nivel consciente como en los estratos más profundos, de esa manera, se hallará en condiciones de encarar la vida de modo más constructivo, más inteligente y mas sociable a la vez que más satisfactorio. En esta relación que proponemos el sujeto se convierte en una persona más integrada y eficiente, cambia su auto-percepción y se torna más realista en su modo de conceptuarse a sí mismo. Comienza a parecerse a la persona que querría ser y se valora más, se tiene más confianza y adquiere mayor capacidad de adoptar sus propias decisiones. Alcanza una mejor comprensión de sí mismo, llega a ser más abierto a su experiencia, con lo cual disminuye su tendencia a negar o reprimir algunos aspectos de ésta y comienza a aceptar mejor sus actitudes hacia los otros, pues advierte las semejanzas que existen entre él y los demás.


Como terapeutas y equipos Terapéuticos
Si podemos crear desde una presencia plena, desde una relación humana colaborativa que se caracterice por autenticidad,  transparencia, compromiso y en la cual podamos identificar-vivir los verdaderos y propios sentimientos;
Si podemos construir conversaciones generativas de cambios,  una cálida aceptación y valoración de la otra persona como diferente y a la vez valioso y una sensible capacidad de ver a nuestro usuario y su mundo tal como él lo ve
Entonces nuestro usuario experimentará y comprenderá aspectos de sí mismo anteriormente reprimidos, logrará cada vez mayor integración personal y será más capaz de relacionarse positivamente con el mundo.
Se parecerá cada vez más a la persona que querría ser
Se volverá más personal, más original y expresivo
Será más emprendedor y se tendrá más confianza
Elaborara sus experiencias y le otorgará nuevas significaciones, seguidas de nuevas prácticas. Se tornará más comprensivo y podrá aceptar mejor a los demás y podrá enfrentar los problemas de la vida de una manera más fácil y adecuada.
Crecerá, y Creceremos.

Muchas Gracias
BIBLIOGRAFIA CONSULTADA
PICHI, Mario (1977) “El Proyecto Hombre”, Centro Italiano de Solidaridad. Roma-Italia
MILLER, William (1999) “La entrevista motivacional”, Paidos, Barcelona-España
ROGERS, Carl (1972) “El proceso de convertirse en persona” Paidos, Barcelona-España.
DE  DOMINICIS, Andrea (1990) “El Modelo Socioterapéutico” Curso de Operadores Socioterapéuticos (Fondo de las Naciones Unidas para la Fiscalización del Uso Indebido de Drogas- Centro  Italiano di Solidarieta-Roma-Italia) Proyecto AD/ARG/87/525
PEREYRA, Mario (1996) “La integración de la esperanza en la estrategia psicoterapéutica”. Universidad Adventista del Plata. Villa Libertador San Martín, Entre Ríos, Argentina.
GAGGERO, Daniel (2004) “La construcción de la Esperanza como generadora de salud integral” Centro de Rehabilitación Física Dr.Vicente Arroyabe. Jujuy-Argentina
LOPEZ CORVO, Rafael (1994) “La rehabilitación del adicto” ,Nueva Visión, Buenos Aires.
GOMEZ DA COSTA, Antonio (1993) “Pedagogía de la Presencia”,  Siglo XXI. Bs.As. Argentina




[1] Asistente Social.  Socioterapeuta en Tóxicodependencias (Fondo de las Naciones Unidas para la Fiscalización del Uso Indebido de Drogas- Centro  Italiano di Solidarieta-Roma-Italia) Proyecto AD/ARG/87/525. Magister en trabajo social (uner/fts) Integra equipo terapéutico del programa “allinkay”-Dispositivo Terapéutico en adicciones/centro de estudios jakasiña Jujuy-Argentina.

martes, 8 de octubre de 2013

DE DONDE SOS? LA NARRACION DEL YO EN LA INVESTIGACION CONSTRUCCIONISTA.

VIII JORNADAS NACIONALES DE TRABAJO SOCIAL.
Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales (FHyCS) Resolución FH- Nro. D-238/13
Unidad de Investigación en Trabajo Social- Universidad Nacional de Jujuy-Año 2013
18,19 y 20 de Setiembre, 2013.San Salvador de Jujuy

“La Investigación en Trabajo Social: Experiencias en Innovación e Inclusión Social-Vinculación con los Procesos de Desarrollo Contemporáneos”


----------------------------------------------------------------------------------------------------------
PANEL Nro.1. “Contribuciones Metodológicas en Trabajo Social y Formación Profesional”
TITULO PONENCIA: ¿DE DONDE SOS? La narración del Yo en la Investigación Construccionista[1]
AUTORES: Araceli VILTE[2] - Víctor Hugo MAMANI


RESUMEN
Comprendemos nuestras vidas en términos de historias narradas, en las que nosotros somos el personaje principal. Pueden ser historias en torno a crecer, a enamorarse, a encontrar el camino profesional, nuestro lugar en el mundo, etc. Historias de éxitos y fracasos, de momentos en que todo nos va bien o no tan bien.  En la investigación tradicional o clásica, el científico social observa, describe y  formula conclusiones acerca de otras  personas, sus motivos, sus problemas, su vida cotidiana, sus ritmos y relaciones, sus costumbres, etc. Un construccionista pregunta: “¿Por qué no se concede a la gente a hablar con su propia voz?, ¿los sujetos de una investigación han dado su autorización para que hablemos en su nombre? ¿Se sabe siquiera si éstos están de acuerdo con las conclusiones? En lugar de hablar acerca de ellos ¿por qué no dejarlos que sean ellos mismos quienes hagan el retrato de su vida, su lugar?  El presente trabajo ilustra a modo de ejemplo, una narrativa del Yo y la posibilidad de construcción alternativa y colaborativa del conocimiento, en el campo de la investigación construccionista.

Palabras Claves: Construccionismo –Investigación Colaborativa- Narrativa- Conocimiento.


¿DE DONDE SOS?
La narración del yo en la investigación construccionista

Araceli VILTE
Víctor Hugo MAMANI

“La finalidad del discurso no es decir la última palabra,
sino mantener viva la conversación”
Richard Rorty
I.             Introducción.
Podríamos decir que en gran medida comprendemos nuestras vidas en términos de historias narradas, en las que nosotros somos el personaje principal. Pueden ser historias en torno a crecer, a enamorarse, a encontrar el camino profesional, nuestro lugar en el mundo, etc. Son historias de éxitos y fracasos, de momentos en que todo nos va bien o no tan bien.
En la investigación tradicional o clásica, el científico social observa, describe y  formula conclusiones acerca de otras  personas, sus motivos, sus problemas, su vida cotidiana, sus ritmos y relaciones, sus costumbres, etc. Sin embargo, un construccionista pregunta: “¿Por qué no se concede a la gente a hablar con su propia voz?, ¿los sujetos de una investigación han dado su autorización para que hablemos en su nombre? ¿Se sabe siquiera si éstos están de acuerdo con las conclusiones? En lugar de hablar acerca de ellos ¿por qué no dejarlos que sean ellos mismos quienes hagan el retrato de su vida? ¿dejarlos presentarse?
Los métodos narrativos constituyen un medio importante (no el único) para escuchar su voz, la multivocidad. Es la oportunidad quizás de leerlos, ¡si! de leerlos en sus escritos, conocerlos desde sus textos, sus narraciones.
Los investigadores permiten y se permiten  construir conversaciones  en la que  la gente cuente ella misma su historia, quienes son, como viven, de donde son. Es posible que, por ejemplo reúnan historias  relativas a sus vidas, analicen autobiografías o localicen cartas de archivos históricos, registros fotográficos. De este modo, la investigación narrativa, se vino utilizando para comprender mejor el envejecimiento, la inmigración, la delincuencia, el consumo de drogas, la “salida” del “armario” y mucho mas.
Estas historias no solo son importantes porque nos dan una idea de las diferentes realidades en las que se hallan  inmersas otras personas, sino porque nos capacitan para entender la vida desde su punto de vista.

II.     A modo de ejemplo: ¿De dónde sós? Presentación de Araceli Vilte[3]
Para ilustrar el enfoque narrativo aplicado al trabajo y proceso de conocimiento, consideremos la presentación que hace de ella misma Araceli Vilte:

 Hola
-Hola
-De donde sós?
-De Capital, Vos?
-De un  pueblito capaz que ni lo conozcas!
-Un Pueblito?! Jajajajajajjaj
-Sí Sabes qué?! Soy De Un Pueblo Y CON ORGULLO! Soy del pueblo... Donde todo el mundo te saluda y te pregunta… cómo estás?; Tanto tiempo sin vernos! ; Vos sós el hijo de…? ; Con tu papá ibamos al colegio! ; Con tu mamá salíamos a los bailes! Soy de un pueblo donde no hay nada… pero sin embargo lo tiene todo. Soy de un pueblo donde la gente habla hasta por los codos de los demás… y si no tenés una vida, te inventan 20, soy de un pueblo y es verdad que nos criticamos muchas veces entre nosotros mismos pero cuando uno necesita del otro, siempre estamos para ayudarlo. Soy de un pueblo donde aceptamos a los de afuera con un cálido abrazo y hacemos que se sientan parte de nosotros cuando nos visitan. Soy de un pueblo donde muchos no sabemos los nombres de todas las calles, ya que siempre que queremos indicar un lugar decimos: al lado de lo de… enfrente del quiosco… a la vuelta del monumento. Soy de un pueblo donde los chicos pueden andar en bici, mientras los padres están en el trabajo, y no tienen miedo que se los secuestren. Soy de un pueblo donde puedo caminar por la calle con un celular porque no me lo van a robar... SOY DE UN PUEBLO Y ESTOY FELIZ PORQUE SÉ QUE TENGO MI LUGAR EN EL MUNDO. TENGO A MI QUERIDO PUEBLO EL TALAR!!!


 III.   Lectura de Víctor Hugo Mamaní
Araceli se narra, se me presenta, se nos presenta, se presenta a sí misma, se presenta orgullosa ante su pueblo, reconociendo y agradeciéndole sus enseñanzas y aprendizajes, su contención, las prácticas sociales construidas, que la construyeron también a ella, construcción que expone en su texto.
Araceli es consciente de la lejanía  que presenta El Talar de los reconocidos centros urbanos (capital). Pueblo que se encuentra tan lejos que seguramente si es conocido, está olvidado por quienes deberían prestarle mayor atención a nuestros pueblos, que hacen patria en cada terruño. Reconoce su pertenencia, su arraigo al mejor estilo de los pueblos originarios “son de la tierra, son del pueblo”. “Soy del pueblo...”, manifiesta y expresa en mayúsculas su orgullo.
La narradora dibuja un paisaje interaccional donde vecinos/as  que  caminan las calles de su pueblo, se saludan y se encuentran en la cultura dinámica de su vida cotidiana. Preocupados por  el “estar” de cada uno, lo hacen notar y se referencian en sus sistemas familiares: Vos sós el hijo de…? ; Con tu papá ibamos al colegio! ; Con tu mamá salíamos a los bailes!, a la vez que traen del pasado histórico, relaciones y prácticas culturales.
Para muchos citadinos adormecidos por el ruido, el asfalto y el acrílico, vivir  en un pueblo con las características del El Talar, seguramente nos llevaría a decir en algún momento”…éste pueblo no tiene noche, movimiento, entretenimientos, no hay nada”. Araceli expresa con profunda convicción “…pero sin embargo lo tiene todo”  claro, lo necesario para vivir y crecer en comunidad,  vivir y crecer en  su pueblo; gracias a los otros y a pesar de algunos otros. En definitiva crecer en sus redes comunitarias -que preexisten a cualquier intervención profesional- redes que  hacen estallar cualquier discurso profesional falaz-alejado de la vida cotidiana-  que se acerca a los pueblos a “crear, armar redes”.
Esos otros,  que en el transitar  de su vida cotidiana en su campo interaccional (ritmos y tiempos, trabajo, familia, recreación) construyen relaciones de confianza, de cooperación y ayuda mutua, de reconocimiento e identidad, elección y permanencia, contención,  entre otros, también presentan relaciones de  violencia, envidia, desconfianza y discriminación: “Soy de un pueblo donde la gente habla hasta por los codos de los demás… y si no tenés una vida, te inventan 20, soy de un pueblo y es verdad que nos criticamos muchas veces entre nosotros mismos pero cuando uno necesita del otro, siempre estamos para ayudarlo. Soy de un pueblo donde aceptamos a los de afuera con un cálido abrazo y hacemos que se sientan parte de nosotros cuando nos visitan”
Araceli evidencia  modos de ubicación en el pueblo desde otros puntos de referencia (Monumento, kiosko, etc.)  que son propios de quienes viven en El Talar,  de quienes construyen su vida día tras día en la dinámica de la convivencia. Puntos de referencia que muchas veces, los equipos profesionales no tenemos en cuenta, por presentar otro esquema de referencias.
El relato no deja por fuera, algunos de los problemas de seguridad pública, que forman parte de la cuestión social que hoy habitamos: robos y secuestros. Donde sus niños pueden jugar y ocupar su tiempo de recreación en un marco de tranquilidad pueblerina, mientras los padres trabajan para llevar “el hueso a casa” como diría José Larralde en su tema “Grito Changa”.
La autora de esta narración, no  me deja ser objetivo ¿se puede acaso serlo, frente a este cierre? SOY DE UN PUEBLO Y ESTOY FELIZ PORQUE SÉ QUE TENGO MI LUGAR EN EL MUNDO. TENGO A MI QUERIDO PUEBLO EL TALAR!!!

IV. Reflexión de Araceli Vilte
Este modo colaborativo de construir conocimiento a partir de la propia  experiencia ha generado un cambio de mirada, de posicionamiento frente a la construcción de conocimiento, con una relación horizontal, con una narrativa libre, un despliegue genuino de lo que uno siente y  expresa, y cómo  percibo al mundo que vivo cotidianamente. El escrito   genero   una profunda valorización a  “mi lugar”, lo  cual  me posiciona como protagonista de mi cultura, de mis  acciones, de mis creencias,  ritos y costumbres, protagonista de transformaciones. El desarraigo, el extrañarme  a la distancia han  provocado en mi un quiebre, una desnaturalización y una profunda revalorización de mi tierra y mi pueblo.
Aquellos 18 años vividos en EL TALAR son los que hoy destaco como  importantes, me han dado todas las herramientas para poder elegir lo que quiero y como quiero realizar mi proyecto de vida.
Es factible reconocer que estas experiencias son propicias para la construcción del  “YO”, de esta manera considero que es el punto de partida para perfilarme como futura profesional, capaz de cuestionarme aquello que aparece de forma tan evidente, tan incuestionable, desde una manera diferente de conocer a ese “otro” que se nos presenta en cada experiencia de trabajo social comunitario. Una forma diferente de conocer.  Sentirme orgullosa de lo que soy, de lo que tengo  y de donde vengo  es lo que me fortalece para construir un camino en el cual el compromiso es la palabra clave.
Como decía mi abuelo, es importante tener en claro el ¿Para quién?, es decir que toda profesión tiene un fin, “nunca te olvides de los tuyos”, decía él, con profundo énfasis. Querer es poder y esto significa que desde el saber popular, desde las experiencias cotidianas que incorporamos en nuestra niñez y adolescencia, en nuestro contexto sociocultural, emergen conocimientos y saberes, que debemos valorar en todo momento.
El aprendizaje que recupero de esta forma de construcción de conocimiento  es el pensar que, todos podemos escribir, expresarnos  desde nuestra historia, cultura y vida cotidiana, desde nuestro sentir, de nuestro vivir, así  sentimos que habitamos y vivimos en lo que se dice, así somos constructores de nuestras realidades.
Esta forma seguramente, puede generar similar efecto multiplicador, de arraigo, de identidad cultural, potenciar la expresión de los actores, sea escrita u oral, generar nuevas construcciones, intercambios entre saber académico y saber popular, sin ejercicios de poder de unos sobre otros. En los espacios académicos poco se tiene en cuenta nuestra visión del mundo, y nosotros asimilamos esa forma de construir conocimiento en la academia y olvidamos progresivamente lo que traemos de nuestras casas, barrios y culturas. Muchas veces negamos dichos saberes.
Esta oportunidad de compartir mi visión del mundo, de presentarme en libertad, de narrar mi propio yo, como lo vivo y lo siento abre caminos alternativos en la construcción colaborativa de conocimientos, en el campo de la investigación construccionista, sin dudas un aporte metodológico al Trabajo Social, que aunque sea para criticarlo, debemos conocer.

V. A modo de cierre.
Queremos cerrar este trabajo con palabras del Dr. Freddy Castillo Castellano, Rector de la Universidad Nacional Experimental del Yarucay de Venezuela expresadas en  la VII Cumbre de Rectores Universitarios de Latinoamérica 2008 realizada en Jujuy. Este texto fue socializado por el Dr. Juan Magariños de Morentín, prestigioso profesor e investigador, reconocido internacionalmente, especialista en Semiótica de esta facultad; “las universidades latinoamericanas necesitan cambios, el modelo de la universidad del futuro debe ser “intercultural” desmontando todo este modelo monocéntrico y excluyente, que no se limita a excluir por razones de carácter social, económico o político, sino que excluye fundamentalmente por razones culturales”. “Debemos dejar atrás el modelo concebido para un solo tipo de conocimiento – el saber hegemónico- que heredamos de la ilustración y que no concibe la posibilidad de que fuera de las aulas universitarias se haya producido un importantísimo incremento del conocimiento para los seres humanos” “Es fundamental que la nueva universidad intercultural se baje del falso pedestal en que ha estado situada durante este último siglo y se abra a otros saberes, los saberes de la calle”.

Muchas Gracias





BIBLIOGRAFIA
DENZIN, Norman y Lincoln, Y (2011) “Manual de Investigación Cualitativa Tomo I”, Gedisa, Barcelona.
GERGEN, Kenneth J. y GERGEN, Mary  (2011) “Reflexiones sobre la Construcción Social”, Paidós, Barcelona.
KISNERMAN, Natalio (1998) “Pensar el Trabajo Social. Una Introducción desde el Construccionismo”, Lumen Humanitas, Buenos Aires.
MAMANI, Víctor Hugo (2012) “Emancipación social y producción de conocimiento”, en MARTINEZ Silvana (2012) “Aportes del Trabajo Social a los Procesos de Emancipación Social” (Pág.91-132) Editorial La Hendija. Paraná, Entre Ríos.
MAMANI, Víctor Hugo (2012) “Reconstruyendo Identidad Cultural. Discursos y Prácticas Culturales de la Cosmovisión Andina en Estudiantes de Trabajo Social-Jujuy” en MARTINEZ Silvana “Contextos y Prácticas de Trabajo Social” (Pág.137-190) Editorial La Hendija. Paraná, Entre Ríos.
MAMANI, Víctor Hugo (2013) “La investigación Construccionista. Perspectivas y Desafíos en Trabajo Social”. Cap.IV. en  “Trabajo Social Colaborativo. Trazos para una Metodología Construccionista. En Prensa.
GREENWOOD y LEVIN (2011) “Sobre nuevas formas de conocer” en Denzin y Lincoln: “Manual de Investigación Cualitativa Tomo II” (2011) Gedisa, Barcelona.






[1] El presente desarrollo integra la propuesta teórica-metodológica presentada por Víctor Hugo MAMANI en defensa de Tesis de Maestría en Trabajo Social. FTS-UNER (18-05-2013) Representaciones sociales y prácticas construidas  sobre la “participación” en el campo comunitario,  por Trabajadores/as Sociales de la Provincia de Jujuy. Director Lic. Sebastián BERTUCELLI. Resolución  Nro. 073/2010 C.D/FTS/UNER. El trabajo integra el Capítulo: La Investigación Construccionista: perspectivas y desafíos en Trabajo Social.
[2] Araceli VILTE es estudiante de la Carrera de Trabajo Social del Instituto Superior No Universitario Intela-Populorum Progressio.
[3] Estudiante de la Tecnicatura en Trabajo Social, Instituto Superior No Universitario Populorum Progressio-Intela. Subido al muro de Facebook en razón de responder a la pregunta ¿de dónde sos?. 14 de junio 2013.Jujuy-Argentina. Se cuenta con la autorización de ella, para elaborar el presente trabajo a partir de su texto.

VICTOR HUGO MAMANI Mg. en Trabajo Social (UNER) Lic. en Trabajo Social (UNSE) En Santiago del Estero-Argentina